Megaasteroide podrá ser visto a simple vista en julio

Se le conoce como ‘4 Vesta’. Es un asteroide cuatro veces más grande que el Reino Unido y, a pesar de estar pululando por el espacio a 170,6 millones de kilómetros de nuestro planeta, podrás verlo a simple vista a su paso por la Tierra hasta mediados de julio.

Sus más de 800.000 kilómetros cuadrados no son ninguna broma. Lo convierten en un espécimen (524 km), 50 veces más grande que el que acabó aniquilando a los dinosaurios hace millones de años, y ahora podrá verse desde ambos hemisferios. La NASA asegura que no supone ninguna amenaza para el planeta, aunque eso no significa que verlo a simple vista no imponga.

La agencia espacial de EEUU destaca que presenta más cráteres de los que es costumbre observar en este tipo de cuerpos celestes, por lo que se entiende que, en el pasado, 4 Vesta fue víctima de múltiples encontronazos con otros asteroides. A su enorme tamaño se ha de añadir el hecho de que su superficie refleje la luz de la luna en mayor medida que otros asteroides, motivo por el que aparece en el cielo nocturno como un punto amarillo.

El 4 Vesta fue descubierto desde Bremen (Alemania) el 29 de marzo de 1807 por Heinrich Wilhelm Olbers. Los aficionados a la astronomía lo encontrarán situado entre Marte, Saturno y la constelación de Sagitario hasta el 16 de julio. Nunca se había acercado tanto a nosotros en las últimos dos décadas.

Tormenta magnética a fines de mes

También a fines de este mes de junio,  la Tierra se enfrentará con una tormenta magnética del primer nivel a fines de junio, alertan los científicos. Según el análisis del Laboratorio de la Astronomía de Rayos-X del Sol del Instituto de Física Lébedev de Rusia, el fenómeno tendrá lugar el 28 de junio.

Mientras las tormentas del nivel G2 pueden conducir a fluctuaciones en los sistemas de energía y también afectar a los sistemas de control de naves espaciales, las del nivel G1 tienen menos influencia y afectaciones menores en la operación de satélites.
El campo geomagnético durante los días 27 y 29 de junio califica como activo, sin embargo, sin tormenta.

Las tormentas anteriores se registraron los días 6 y 7 de mayo y la más severa, en lo que va del año, tuvo lugar el 20 de abril.

Para que sea posible registrar este tipo de actividades, los científicos lanzan vehículos especiales a órbitas ubicadas a varios cientos de miles de kilómetros de la Tierra. Como resultado, se reciben datos como máximo una hora antes de que la actividad alcance nuestro planeta, explicó el comunicado del Laboratorio.

Las tormentas magnéticas se producen cuando el plasma expulsado por el Sol ‘golpea’ la magnetosfera del planeta. Las partículas cargadas causan perturbaciones geomagnéticas, lo que puede provocar el mal funcionamiento de dispositivos electrónicos, interrupciones en la comunicación por radio y en las redes eléctricas.

Sin embargo, los científicos todavía no llegaron a un consenso respecto al efecto que podrían provocar las tormentas magnéticas en los organismos vivos.

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